martes, 21 de julio de 2020

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De como me convertí en pornógrafo

Entre las tantas carreras que el destino me ofreció, decidí por las carreras artísticas, enfocándome en que algún día mis conocimientos me permitieran vivir cómodamente. Escogí la carrera de diseño gráfico, dadas las características de la misma, sentí que era lo más apropiado para mí, por mis habilidades para el arte y el dibujo.
Al principio te hacen creer que esta carrera es una muy lucrativa, donde las oportunidades no se hacen esperar. Cosa muy errónea. Pues al graduarme y salir de la universidad por la puerta grande, me tope con mi primera dosis de realidad. La carrera de diseño es una de las más sobrevaloradas y saturadas que pueden existir.
Después de intentos fallidos, trabajos mediocres y mal pagados. Decidí empezar por mi propia empresa de diseño.
Un pequeño lugar que considero mío y en el cual yo soy jefe. Realizando pequeños trabajos de publicidad para empresas y negocios pequeños.
Una tarde, una de mis amigas, la cual conocía hace varios años, me llamo y solicito una cita conmigo. Quería que le ayude a realizar la imagen de su empresa, la cual ese momento yo desconocía.
Al llegar a mi oficina, con algo de nervios y tras muchos balbuceos, me confeso que recurría a mí, por tema de confianza y por qué no había nadie en la ciudad que se dedique a promocionar negocios de esa índole. Me dijo que era una dama escorts y que ofrecía sus servicios a caballeros. Deseaba que yo le realice una campaña web.
Mi sorpresa fue mucha, pues he de confesar que mi idea de "escorts" era muy diferente, talvez esa idea que la sociedad o los medios te imponen de este tipo de actividades: Cuerpos esculturales, libertinaje, vicios, descontrol. Jamás me imagine que una dama común y corriente, con estudios superiores y padres ultraconservadores pudiera ejercer este trabajo…y de tal forma.
Después de que respondiera muchas preguntas que tenía al respecto, finalmente acepte realizar ese trabajo, la paga me pareció bastante buena y la única condición ... CONFIDENCIALIDAD

La confidencialidad en este trabajo es como una cobija tibia en el frio

Es una petición extremadamente común en este medio y algo que respete profundamente desde mi primer día. Tener material tan delicado de una persona, junto con sus datos personales, es cómo manejar plutonio. Se debe manejar con muchísimo cuidado o en malas manos puede (literalmente) explotar y hacer mucho daño.
"Por favor borra mi rostro”, ¿”se ve mi tatuaje?", "que no salga este lunar en las fotos”, son peticiones que escucho a diario y que ido perfeccionando a lo largo de los años. No se trata jamás de engañar al cliente con fotos falsas o demasiado editadas, sino más bien de darles toques realistas sin que algunos detalles terminen "descubriéndola" ante familiares y amigos (cosa que sería terrible). Siempre he tratado de ser honesto en ese sentido, jamás editar profundamente una fotografía, al punto de convertir totalmente, sería como publicidad engañosa. Y como consumidor, la verdad me sentiría estafado. Es un consejo que siempre trato de dar. Con el paso del tiempo he descubierto muchos trucos para hacer esto posible (secretos profesionales) mi garantía...es que la clienta quede totalmente satisfecha con su trabajo y que no se sienta en compromiso de pedir algún cambio o sugerencia, después de todo ...está pagando por un trabajo y hay que realizarlo con la mayor paciencia y profesionalismo.

Regresando al tema ...

Al día siguiente, armado con mi cámara (y solo eso) me dirigí al hotel donde acordamos la cita para empezar con las fotos. Había hecho fotografía erótica, pero de manera artística, jamás comercial o publicitaria. Miles de preguntas recorrían mi cabeza: "La veré desnuda?" " y si ...me excito podre controlarme?" " será como en aquellas producciones porno donde siempre se termina con resultados sexuales?" los nervios francamente me invadían. y miles de preguntas (algunas muy tontas) daban vueltas en mi cabeza. La espere en el recibidor del hotel a la hora señalada.

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