De como me convertí en pornógrafo
Entre las tantas carreras que el destino me ofreció, decidí por
las carreras artísticas, enfocándome en que algún día mis conocimientos me permitieran
vivir cómodamente. Escogí la carrera de diseño gráfico, dadas las características
de la misma, sentí que era lo más apropiado para mí, por mis habilidades para
el arte y el dibujo.
Al principio te hacen creer que esta carrera es una muy lucrativa,
donde las oportunidades no se hacen esperar. Cosa muy errónea. Pues al
graduarme y salir de la universidad por la puerta grande, me tope con mi
primera dosis de realidad. La carrera de diseño es una de las más
sobrevaloradas y saturadas que pueden existir.
Después de intentos fallidos, trabajos mediocres y mal pagados. Decidí
empezar por mi propia empresa de diseño.
Un pequeño lugar que considero mío y en el cual yo soy jefe.
Realizando pequeños trabajos de publicidad para empresas y negocios pequeños.
Una tarde, una de mis amigas, la cual conocía hace varios años, me
llamo y solicito una cita conmigo. Quería que le ayude a realizar la imagen de
su empresa, la cual ese momento yo desconocía.
Al llegar a mi oficina, con algo de nervios y tras muchos balbuceos,
me confeso que recurría a mí, por tema de confianza y por qué no había nadie en
la ciudad que se dedique a promocionar negocios de esa índole. Me dijo que era
una dama escorts y que ofrecía sus servicios a caballeros. Deseaba que yo le realice
una campaña web.
Mi sorpresa fue mucha, pues he de confesar que mi idea de
"escorts" era muy diferente, talvez esa idea que la sociedad o los
medios te imponen de este tipo de actividades: Cuerpos esculturales, libertinaje,
vicios, descontrol. Jamás me imagine que una dama común y corriente, con
estudios superiores y padres ultraconservadores pudiera ejercer este trabajo…y
de tal forma.
Después de que respondiera muchas preguntas que tenía al respecto,
finalmente acepte realizar ese trabajo, la paga me pareció bastante buena y la única
condición ... CONFIDENCIALIDAD
La confidencialidad en este
trabajo es como una cobija tibia en el frio
Es una petición extremadamente común en este medio y algo que
respete profundamente desde mi primer día. Tener material tan delicado de una persona,
junto con sus datos personales, es cómo manejar plutonio. Se debe manejar con muchísimo
cuidado o en malas manos puede (literalmente) explotar y hacer mucho daño.
"Por favor borra mi rostro”, ¿”se ve mi tatuaje?",
"que no salga este lunar en las fotos”, son peticiones que escucho a
diario y que ido perfeccionando a lo largo de los años. No se trata jamás de
engañar al cliente con fotos falsas o demasiado editadas, sino más bien de
darles toques realistas sin que algunos detalles terminen "descubriéndola"
ante familiares y amigos (cosa que sería terrible). Siempre he tratado de ser
honesto en ese sentido, jamás editar profundamente una fotografía, al punto de
convertir totalmente, sería como publicidad engañosa. Y como consumidor, la
verdad me sentiría estafado. Es un consejo que siempre trato de dar. Con el
paso del tiempo he descubierto muchos trucos para hacer esto posible (secretos profesionales)
mi garantía...es que la clienta quede totalmente satisfecha con su trabajo y
que no se sienta en compromiso de pedir algún cambio o sugerencia, después de
todo ...está pagando por un trabajo y hay que realizarlo con la mayor paciencia
y profesionalismo.
Regresando al tema ...
Al día siguiente, armado con mi cámara (y solo eso) me dirigí al hotel
donde acordamos la cita para empezar con las fotos. Había hecho fotografía erótica,
pero de manera artística, jamás comercial o publicitaria. Miles de preguntas recorrían
mi cabeza: "La veré desnuda?" " y si ...me excito podre
controlarme?" " será como en aquellas producciones porno donde
siempre se termina con resultados sexuales?" los nervios francamente me invadían.
y miles de preguntas (algunas muy tontas) daban vueltas en mi cabeza. La espere
en el recibidor del hotel a la hora señalada.